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miércoles, 27 de agosto de 2008

UN PICO A LA LORETANA


Las formas del lenguaje varían por zona, región, comunidad e individualmente; las generalidades se deben desarrollar de acuerdo al común denominador del PO que coinciden por etnia, idioma, clase social, edad y poder adquisitivo; para esto es importante conocerlo para llegar a él con el lenguaje adecuado.

La Oficina de Dr3 en Iquitos se encontraba a media luz, la que cauta alumbraba la sala de espera a través de la ventana, y la puerta, que habitualmente se mantenía abierta, cosa rara en Lima pero habitual en Iquitos; Juan Carlos, mi hermano, y yo, nos encontrábamos sentados en el escritorio, frente a frente, disputándonos la razón en el concepto y su interpretación en una toma de aproximadamente 4 segundos para un Spot de una Campaña de Lubricantes; estos 4 segundos debía dejar en el PO la certeza de que el protagonista, hombre (25) A- A+, sentado al volante de su auto deportivo estacionado en un recóndito oscuro de un hermoso paraje selvático, pretende, en esas maniobras que recurren más a un lenguaje gesticular que al verbal, llevar a la cama a una mujer (20) A- A+. Habíamos discutido ya más de 1 hora por los benditos 4 segundos (aunque normalmente discutimos más), y los 2 cansados y saturados habíamos perdido la frescura mental como para poder ver, con los fundamentos expuestos, la posición adecuada; el guión sostenía que estando en el auto, oyendo música, el protagonista en esos espectaculares y felinos movimientos debía, de pronto, encontrarse casi encima de su víctima en pos de un besos apasionado mientras que con su mano recorría la pierna de la susodicha. La discusión consistía en el bendito beso, si debiese ser uno apasionado, o uno inocente, de esos que un niño da a a su mamá, a esos que en Lima llamamos pico o piquito en alusión a las ave y su ligero toque entre las parejas cuando tienen contacto; pero después de tanto tiempo, no nos sentíamos capaces de discernir si el pico era lo suficientemente expresivo de lo que queríamos expresar, si podría ser algo sexy, por lo que llamamos a 2 chicas del personal para hacer una pregunta franca y con sus mentes frescas hallar las respuestas que podríamos luego analizar. Wendy y Yérika, intrigadas, dejaron por un momento sus deberes y sin saber de qué trataba la conversación, acudieron a nuestro llamado, "China (Yérika), ..." preguntaba yo, "...un pico te podría parecer sexy?!", a diferencia de la respuesta que buscaba, los ojos de la China parecieron hincharse de manera irreconocible, mientras miraba asustada a mi hermano, a mí, y a Wendy, y entre balbuceos, confundida, su rostro parecía ruborizarse casi casi a punto de explotar, cosa que por supuesto, todos lo notamos también confundidos, por no saber el motivo de su reacción; de pronto, Wendy, pareciendo dar con ese motivo, reventó en carcajadas para después explicárnoslo: sucede que el término pico, que en Lima, coloquialmente, se usa para mencionar un diminuto ósculo inocente y fugaz, y que para cualquier Limeño suena curioso, inocente y gracioso, en Iquitos, se usa para mencionar, coloquialmente también, al miembro viril del hombre; la reacción de bochorno de Yérika era totalmente comprensible.


Aunque las chicas no eran el PO, ni tampoco el coloquio formaba parte del Spot, es obvio lo fácil que puede ser trastabillar, tal vez no tan notoriamente, pero sí en la reacción final, al no conocer el mercado y/o el PO.



Marco Palacios
publicado antes en Bajo tu Mirada

jueves, 7 de agosto de 2008

NEMO, A LA SARTEN!

Hace un rato quedé tremendamente sorprendido frente a una imagen que hallé en Internet; al parecer alguien tan sorprendido como yo, tomó una foto a un cartel ubicado en una pollería en la Ciudad de los reyes, en la que se promociona el consumo de su producto apelando al sentimiento fundado por una conocida película; en la Lima agridulce en la que el peruano se la busca todas se puede encontrar para conseguir superarse, ...de todo, absolutamente de todo. Me pregunto qué opina la casa Disney...


No tengo idea de qué decir con eso!!, cabría algún comentario??!!!


Marco Palacios

Nota: sólo pensando en voz alta, una cevichería qué utilizaría?, ...a Little Chicken!?

lunes, 4 de agosto de 2008

PROYECCION DE TRABAJOS

La Asociación Peruana de Agencias de Publicidad, APAP, representante oficial del Festival Iberoamericano de la Publicidad, ha organizando la novena edición del Post FIAP para este 20 de agosto, evento en el que se presentan todas las piezas ganadoras con trofeos de oro, plata y bronce en las categorías de gráfica y TV, además de la entrega de los reconocimientos a las piezas peruanas ganadoras este año en el FIAP. La APAP, con este evento, nos da la oportunidad a todos los que de alguna manera nos hallamos vinculados al mundo de la Publicidad y las comunicaciones, al ver las mejores piezas creativas de este año para evaluar y analizar las tendencias y progresos que se vive a nivel iberoamericano para poder competir en un nivel internacional.




El evento está auspiciado por el Instituto Peruano de Publicidad, IPP y co auspiciado por Audiopost; si se animan pueden visitar la web de la asociación para mayor información y/o inscribirse.


Marco Palacios

FALTAN 3 DIAS

Faltan 3 dias para el Festival de Lima que reune diversas filmografías organizado como siempre, por la Universidad Católica del Perú, teniendo en su versión del 2008 como país invitado a Alemania.



Marco Palacios

DESDE DóNDE HABLA USTED? ALFREDO VANINI 2007

Cabe recordar por motivo del Festival de Lima 2008, un traspié por parte del comité organizador; es pues, que Alfredo Vanini cada vez se hacía más popular, más que por su esfuerzo y conocida pericia en el bien de la cultura en el Perú, por la chilla, como él mismo la hace llamar, que hizo acerca del Afiche del Festival de Lima para dicho evento en su onceava edición realizada el 2007, en una entrevista de Henry Spenser, en agosto de ese año; Vanini, programador de la sala de la Biblioteca Nacional de Lima, que por primera vez y a insistencia de Alfredo participaba en dicho Festival, se refirió al mencionado afiche, con algo de humor, como un "urbanismo limeño hasta el culo", con conceptos de una Lima burguesa excluyente de los de piel cobriza y oscura, al parecer, según dice, por muchachos algo fuera de la realidad, posiblemente bien educados, "políticamente correctos, de izquierda caviar"; muchachos de Toronja comunicaciones quienes excluyen étnicamente a un gran porcentaje de la población real de Lima, incluyendo sólo a uno de características provinciales, que lejos de comprar un ticket es un humilde canillita que no atina siquiera a saber del Festival y para colmo da la espalda, pasando totalmente desapercibido, casi casi, como que no existe en el mundo del Festival. Un afiche ciertamente racista, aunque de seguro, no mal intencionado, que es más grave aun.




A tan cataclíptica reacción de la gente, infundada por cierto, Vanini mandó una carta abierta a Henry Spenser el 7 de agosto del año pasado, donde amplía sus puntos de vista, claros y lógicos:


Queridos amigos.

Les escribe Alfredo Vanini. En primer lugar, quiero agradecer todas las opiniones que se han escrito sobre mi comentario en torno al afiche del 11 Festival latinoamericano de cine del Centro Cultural de la PUCP. Las favorables y, especialmente, las discrepantes. Eso es pues, la democracia. La democracia activa, no aquella que está en el papel ni en el discurso: la libertad de poder decir lo que uno cree. Y aprecio en Luis Carlos Burneo la valentía que ha tenido de colgar el segmento en su página. Confieso que no pensé que iba a generar tanta batahola.

Segundo lugar, quiero dejar bien claro que no se trata de un ataque a las personas que trabajan en el CCPUCP y que tan esforzadamente, me consta, trabajan todos los días del año a favor de la cultura en nuestra ciudad. Es una tarea difícil. Y créanme, pues hace siete años vengo intentando hacerlo, antes en la Alianza Francesa, hoy en la Biblioteca Nacional. Se que están molestos conmigo, y me duele. Desde hace tres años, por iniciativa propia y gracias a la generosidad de Alicia Morales, vengo apoyando este Festival de cine que, con más aciertos que errores, crece cada día más. Estoy seguro que si pudieran, pondrían las entradas más baratas y harían funciones de teatro más populares. Pero las limitaciones existen, es obvio. Tanto en las instituciones públicas como privadas. ¡Qué me lo digan a mí que ahora trabajo para una institución pública!

Los franceses, cuando polemizan, se hacen siempre una pregunta inicial. “¿Desde dónde habla usted?” Es lo que nosotros decimos más complicadamente “contextualizar”. Contextualizo pues. No tengo una formación académica completa. De hecho soy autodidacta. Y como buen autodidacta busco maestros en todos lados (desde Coqui Bruce hasta doña Irene, señora de Apurimac a quien compro todos los días el pan). Leo y leo de todo: libros de todas las disciplinas, revistas, periódicos. Veo cine desde los 5 años. Voy al teatro desde el vientre: mi madre, estudiante de teatro, era y es cinéfila. Procur
o cultivar la amistad de personas inteligentes que saben más que yo. Y escucho siempre. Y quizá por esa visión vasta que no me ha podido quitar el claustro universitario (todo claustro es un espacio cerrado, incluso insular) me permite percatarme quizá de cosas que no se ven fácilmente. Miro desde abajo, rostros. De lo contrario solo vería cabezas, desde arriba. No se engañen por mis apellidos (nadie es culpable de sus apellidos): soy un peruano de a píe. No tengo carro, ni propiedades. Nací, crecí y vivo aún en un barrio popular: Breña. Vivo de mi trabajo y con mi trabajo mantengo a mi pequeña familia. No tengo sirvienta, nunca la tuve, y nunca nos hizo falta. Socialmente pues, soy un cholo. ¿Cuál es el pequeño detalle que hace la gran diferencia?. Que mis padres se esforzaron enormemente para pagarnos, a mis dos hermanos y a mí, una educación en un colegio británico. Paralelamente llenaban de libros toda nuestra casa. A pesar de ello, no soy un aculturado (¡gracias Arguedas!), y a pesar de mi cultura, como cholo me reconozco, y como cholo veo mi sociedad. Y como cholo leo lo que los sabios de mi país escriben sobre mi, el cholo, y como cholo reacciono ante esa mirada que sobre mi se posa.

Dicho todo esto, me reafirmo: el afiche es racista. Lanza un mensaje racista. Si este contenido o mensaje racista es deliberado o no, no lo creo. Conozco a Sandro Venturo. Nunca sospeché en él, ni lejanamente, algún sesgo racista. Se de su trabajo, he leído con interés –pero de manera crítica- algunos de sus libros y artículos. No siempre estoy de acuerdo con él. A veces sí. Pero esta vez, no lo estoy y lo he manifestado. No sostengo que los directores de Toronja son racistas. ¡Y mucho menos las personas del CCPUCP! Repito: el afiche es racista. Y lo siento Sandro, tu respuesta, personalmente, no me satisface.

En mi razonamiento me guían siempre dos actitudes aparentemente contradictorias: soy paleolítico y soy autocrítico. Paleolítico (no cavernario) porque me rin
do ante los hechos simples, concretos y demostrables: si tomo un disco de piedra y hago un agujero en medio, hago una rueda. Ni más ni menos. Y soy autocrítico porque, todo el tiempo, antes y después de cada afirmación, pública o privada, me digo, “Alfredo, ¿y si estás equivocado?”.

Y como paleolítico miré una y otra vez el afiche. Y co
mo paleolítico fui al diccionario y busqué la palabra racismo. Y como paleolítico leí: “Racismo: 1. m. Exacerbación del sentido racial de un grupo étnico, especialmente cuando convive con otro u otros.”. Luego volví a mirar el afiche y me dije “Pues sí, es racista según esta definición”. Y como autocrítico pregunté a mi familia, y como autocrítico pregunté a mis amigos, y como autocrítico pregunté a mis vecinos “¿me equivoco?”. El resto todos pueden verlo. Yo he declarado. Ustedes han opinado. ¿Ya que no soy sociólogo ni publicista no tengo derecho a opinar sobre lo que hace un sociólogo o un publicista? ¿Sobre lo que hacen y pegan en la ciudad en la que vivo? No señores, me niego a aceptar eso. Y reivindico para mí y para otros el derecho ciudadano a opinar, incluso de manera virulenta, sobre lo que sucede alrededor nuestro. Pero no me considero portavoz de nadie. No intento crear una polémica. No me interesa que se hable de mí. Hasta en eso soy cholo: tengo ese pudor típico de aquellos que no les gustan las fotos ni verse en TV. No soy fotogénico y tengo unas horribles bolsas bajo los ojos debido a mi avidez de lectura. Pero si he logrado que a través mío, cholo medianamente culturizado, se haya podido expresar la opinión de muchos otros, estoy contento. De otro lado, Toronja Comunicaciones tiene todos los medios a su disposición (su libro Ampay –el que, sea dicho, he leído con mirada muy crítica- ha sido portada en Somos el sábado pasado. ¡No es poca cosa!). Tanto Sandro como Gustavo Rodríguez son personas ligadas a la comunicación y se desplazan como pez en el agua en esa gran pecera. Yo no. Y en lo que a mí respecta, este tema está acabado. Mi opinión ha sido escuchada. A otra cosa mariposa y que la función continúe.

Pero sí me interesa decir es que se demuestra una vez más que todos nosotros, peruanos, tenemos el racismo metido en la médula. Nacemos con él, es nuestro ADN. Y no solamente del blanco hacia el andino, sino del blanco hacia el negro, y del andino hacia el blanco, y del negro hacia el andino y viceversa. ¡E incluso del andino hacia el andino y del negro hacia el negro!

Y es esa incapacidad para ver al otro lo que nos
desangra. Y es en eso en lo que hay que reflexionar. Es eso lo importante. ¡Y no con afiches, ni con complicadas y demagógicas obras de arte o performances o instalaciones que se cuelgan en galerías de arte que pocos, salvo los propios artistas, visitan! Sino con acciones concretas, paleolíticas: invitarlos, incluirlos, escucharlos, dejar que se presenten ante nuestros ojos, dejándolos hablar, tocándolos, reconocernos en ese otro.

Porque ese otro está allí a pesar de todo. Y es peruano
, y todos nosotros, de alguna manera, somos él, andino, bajito, jorobado, con gorrita, con zapatillas y buzo, caminando en una ciudad a la que es ajena pero en la que viven, trabajan, sufren y gozan miles como él. Una ciudad en la que siempre ha estado, y en la que nunca nadie lo ve. Una ciudad en la que hay fiestas a las que nunca él está invitado. Y como estamos tan ocupados viendo a los invitados, descifrando si el elegante es Blume o Luppi, (aquellos hombres con “pelos en el rostro y cuerpos de acero”, la estupidez que nos enseñan en el colegio y que María Rostorowsky no se cansa de condenar) no nos damos cuenta que tal vez ese peruano también quería su entrada. Pero lo acaban de echar de la cola y se va. ¡Cuánto nos cuesta verlo de igual a igual y no bajo una mirada sea de exotismo, sea de sujeto de estudio sociológico o sea simplemente de desprecio! Este afiche actúa directamente sobre nuestro imaginario simbólico. ¡Qué maravilloso provecho podemos sacar de él! No es deliberado, estoy seguro de ello. Se le escapó del subconsciente al dibujante. Y se le escapó del subconsciente a Sandro y a Gustavo. Y se les escapó a todos aquellos (se les escapa aún en estos momentos, estoy seguro) que no se identifican con aquel pequeño hombre. ¡Qué ganas tengo de encontrarme con Coqui Bruce, a quien conozco y aprecio, y que además prepara un libro sobre racismo, para saber qué tiene que decir sobre este afiche!

Es la fascinación ante el extranjero y la negación de lo propio. Es Cajamarca, noviembre 1532. Ese pequeño hombre del afiche de Toronja es quien cimentó la riqueza de esa España del siglo 17 y 18 que ahora les cierra la puerta en las narices, ese que tonteamos en 1821 con el cuento que era “libre e independiente”, ese que enviamos al matadero en 1881 a defender una ciudad cuyos salones no conocía. Es ese que fue enviado por un polpotiano demente a dinamitar y despedazar por más de 12 años una ciudad, en la cual vivía pero que sin embargo que no le pertenecía. Es ese cuyo nombre, p
alabra y foto aparece en un informe de miles de páginas, y que muere cada día ante nuestra alegre indiferencia. Sin embargo está allí, viviendo con nosotros. Pasando por la puerta del cine. Con rabia, con tristeza. Vamos a invitarlo a la fiesta, ok?. Vamos a invitarlo a entrar antes que tome la 73 que está pasando por allí y se vaya a su modesta casa, donde lo que sí podrá ver es la basura que le ofrece la televisión de Magali y Laura Bozzo.

Porque lo hemos visto. Lo vemos ahora. Veámoslo siempre. Antes que sea, una vez más, demasiado tarde.




Alfredo Vanini


Agosto del 2007

Durante el 11 Festival de cine de la Pontificia Universidad Católica del Perú.




Marco Palacios


sábado, 2 de agosto de 2008

PINOCHO

La publicidad consiste en el manejo de las verdades, resaltando las virtudes y maquillando las desventajas o defectos de una manera atractiva hacia el público objetivo creando en los posibles consumidores la necesidad de compra; pero hasta que punto, la libertad del Publicista o del Cliente que brinda la información a su Agencia, llega como para confundir, sabiéndolo o sin saber, una falsa verdad?.

El mes pasado, el 26 de junio, Indecopi multó a Telefónica Móviles, Movistar, con el pago de 100 UIT que equivale a S/.320.000, por concepto de infracción al principio de veracidad por el uso de afirmaciones publicitarias que no estaban de acuerdo con la realidad:

Ahorra Más
Somos más, pagamos menos


El 9 de agosto del año pasado América Móvil, Claro, denunció a Movistar ante el Indecopi, sosteniendo que la campaña "Somos más, pagamos menos" de Movistar, de aproximadamente 10 meses, era falsa; la primera instancia declaró la denuncia infundada, Claro apeló y el último fallo del Tribunal de Defensa de la Competenca y la Propiedad Intelectual sancionó a Movistar al pago de una multa por faltar a la verdad en su publicidad.




















En la resolución, Movistar acepta que no posee las tarifas más económicas en llamadas on net de celular a celular, más bien que sus tarifas son idénticas a las de Claro.


Lastimosamente el público en general, que ya está concientizado con 10 meses de constante ataque publicitario, no está del todo enterado de este desliz; no sería apropiado unas disculpas públicas y la correspondiente aclaración al mismo nivel en que se difundió su campaña?!; no deberían preocuparse mucho ya que socialmente es normal que los peruanos olvidemos ese tipo de agravios y que aun más, no lo castiguemos con la debida indiferencia; en otros países los consumidores castigan a las empresas que engañan en su publicidad para elevar sus ventas, con la indiferencia al no comprar sus productos.








Marco Palacios

viernes, 1 de agosto de 2008

REGRESO


Nuevos proyectos parecen dar una nueva y temprana luz a quienes tenemos ya dejando nuestro cerebro impregnado en Dr3 Creatividad; siempre con la intención de mejorar y mantenernos a la vanguardia con ingenio y trabajo. Después de unas merecidas vacasiones, de haber estado en ocio perpetuo, de haber incluso hecho un par de Blogs para no aburrirme tanto (Bajo tu mirada y Noches de Córdova), espero mi regreso para poder divertirme de nuevo en tan reconfortante trabajo: La publicidad.



Marco Palacios

martes, 13 de febrero de 2007

SELVA


VIAJES


Definitivamente, la experiencia de viajar por los ríos de la selva, crean un espectro espectacular. La posibilidad de tener ante los ojos cantidad de belleza, es sumamente placentera.





Estos cuadros, nos muestran una gota de lo que se puede ver en un paseo por los ríos.





Ahora, hay una recopilación de escenas durante este viaje que encierran una cantidad de colores, que, a pesar de la baja calidad de mi cámara, se dejan apreciar.



Estoy probando este blog, es la primera vez que publico algo.
Espero no hacerlo mal.

Juan Carlos Palacios